
Introducción
¿Conoces ese frío que te cala hasta los huesos en el sótano de un hotel? ¿Ese tipo de frío que se pega a ti sin importar cuántas mantas te pongas? Construimos estos calentadores infrarrojos para alejar esa sensación.
Están diseñados para sótanos húmedos y fríos, esos que parecen sudar y temblar al mismo tiempo. La idea es simple: darte calor donde lo necesitas, sin que el aire se sienta más pesado o húmedo. En lugar de soplar aire caliente, estos calentadores calientan directamente a las personas y las superficies. Así que te sientes cómodo, el aire permanece tranquilo y no alimentas el problema del moho.
La historia interna
Aquí está el detalle con los sótanos: rara vez se construyen pensando en una capacidad eléctrica adicional. Por eso mantuvimos estos calentadores de bajo consumo. Eso significa un consumo suave del sistema, lo que hace una gran diferencia cuando se adapta un edificio antiguo.
Menos potencia significa cableado más simple y disyuntores más pequeños. Lo que implica instalaciones más rápidas y costos de mano de obra más bajos. Y como son montados en la pared y compactos, puedes instalarlos sin reorganizar toda la habitación.
Con qué están hechos
En el interior, encontrarás un tubo de cuarzo relleno de halógeno. El ciclo del halógeno protege el filamento, para que el aparato no se dañe al encenderlo y apagarlo frecuentemente. El cuarzo también maneja bien los cambios bruscos de temperatura, por lo que el calentador puede pasar de frío a caliente sin estresarse.
El infrarrojo de onda corta calienta objetos sólidos directamente, en lugar de perder tiempo calentando el aire vacío. Así que sientes el calor rápidamente.
¿Y el conector R7s? Es simplemente práctico. Transporta la corriente, se asegura en su lugar y facilita el reemplazo, sin necesidad de herramientas. Para los espacios de hotel, añadimos un acabado de baja luminosidad, para que recibas el calor sin una luz intensa.
Cómo se siente en un sótano
Entra en un sótano tratado con estos calentadores y notarás dos cosas de inmediato.
Sientes el calor más rápido. Y las superficies dejan de sudar tanto, porque se mantienen por encima del punto de rocío. No es un deshumidificador, pero ayuda al cambiar las condiciones que generan humedad.
Ahora, este es un calentamiento directo, así que debes planear una cobertura uniforme. La distancia entre puntos importa, y el aislamiento de la habitación determinará cuántas unidades necesitas. Especifica la carga, mapea la cobertura y realiza el cableado. La recompensa es un sótano que se mantiene seco y cómodo, sin forzar el sistema eléctrico al límite.