
¿Por qué los calentadores de techo alto terminan fallando?
Aquí hay un pequeño secreto que se sabe en los talleres: la mayoría de los calentadores por infrarrojos no fallan porque su elemento calefactor “deje de funcionar”. Por lo general, es la conexión de los cables la que falla primero.
Cuando estos dispositivos están colgados en techos muy altos, tienen que luchar contra condiciones extremas. Funcionan a altas temperaturas durante miles de horas. Muchos de estos dispositivos están fabricados con adhesivos o juntas baratas que no sirven adecuadamente. Ahí es donde comienzan los problemas.
El envejecimiento térmico
Cuando se enciende una lámpara de alta potencia, el calor no se queda donde se quiere. Se propaga hacia las terminales eléctricas. Con el tiempo, ese calor hace que el aislamiento se vuelva frágil. Una vez que eso ocurre, se produce carbonización; es decir, se forman pequeñas trazas de carbono que pueden causar cortocircuitos.
Veo esto constantemente en aquellos dispositivos “comerciales” que no pasan por el proceso profesional de sellado. Utilizan siliconas de baja temperatura que, en seis meses, se desintegran. Una vez que ese sello se rompe, el polvo y la humedad penetran en el dispositivo. Entonces ocurre un cortocircuito, y el calentador deja de funcionar.
Por qué el método “profesional” es diferente
Para evitar esto, se necesita algo más que una solución temporal. Usamos resinas cerámicas de alta temperatura que se unen químicamente al metal o al cuarzo. Esto crea un sello completo. El oxígeno no puede llegar a los puntos de conexión, y los cables no se sueltan cuando el metal se expande y contrayese debido al calor.
No se puede hacer esto con una pistola de pegamento en un garaje. Se necesita una dosificación precisa y un ciclo de curado controlado. El objetivo es lograr un sello lo suficientemente firme como para mantener fuera la suciedad, pero lo suficientemente flexible como para no romperse cuando el edificio vibre.
Algunas consideraciones
Un sello mejor permite utilizar el calentador a mayor intensidad, pero no es una solución mágica. Si instalas un calentador en un techo de 10 metros y lo operas a máxima potencia, el calibre de los cables debe ser adecuado. Un sello perfecto no puede salvar un cable demasiado delgado para manejar la corriente que pasa por él.
Asegúrate de que tus disyuntores y el calibre de los cables sean adecuados para la carga de calor que necesitas. De lo contrario, acabarás dañando los sellos que tanto nos hemos esforzado en crear.